Clases particulares: ¿Merece la pena el esfuerzo?
Ni un buen profesor, ni las clases diarias de la escuela son suficientes para algunos alumnos a quienes se les resisten asignaturas como matemáticas, inglés o lengua española. De ahí que dos de cada diez estudiantes de entre 6 y 18 años estén recibiendo clases particulares tanto en academia, como en su domicilio y también de forma online. Los responsables de varias academias nos cuentan qué aporta realmente este refuerzo escolar y nos revelan las claves para elegir el mejor profesor particular.

La sociedad cambia. Cada vez hay menos tiempo para todo, incluso para dedicarlo a la familia. Y en cambio cada uno ha de seguir con su trayectoria académica o profesional, también los más jóvenes con sus indescifrables problemas de matemáticas, sus jeroglíficos textos en inglés y sus infinitas dudas que hacen incomprensible entender las diferencias entre “porque”, “por que”, “por qué” y “porqué”. En el aula son 30 compañeros, apenas 50 minutos de clase a lo que se une el temor de levantar la mano y aclarar cuestiones. Duda, más duda, más duda es igual a muchas dudas. ¿Resultado? Suspenso.
Los padres echan cuentas: matrícula del colegio, uniforme, libros, material escolar… En definitiva, de 500 a 1.200 euros por hijo, según los expertos, y en algunos casos un gasto extra más: el coste del apoyo escolar. Pero “todo por la educación del niño”. Y es que muchas veces ni las 855 horas lectivas obligatorias que cursan alumnos de Primaria y Secundaria en España son suficientes para superar asignaturas “hueso” como matemáticas, inglés o lengua española y hay que apretarse el cinturón en beneficio de sus buenos resultados en el colegio.
Los últimos informes internacionales sobre educación como el Informe PISA o el Panorama de la Educación de la OCDE no dejan en buen lugar al sistema educativo español. El abandono escolar es nuestro principal lastre, pero también hay otros factores negativos que no nos dejan avanzar en educación, como la falta de comprensión lectora y el bajo número de estudiantes que completan la educación secundaria obligatoria.
Estas fisuras del sistema educativo han provocado que se potencien medidas para reforzar el rendimiento académico de los estudiantes. Una de las prácticas que más han avanzado en los últimos años son las clases particulares, a las que ya recurren dos de cada diez alumnos españoles con edades comprendidas entre 6 y 18 años. Las familias que optan por contratar servicios de academias o profesores particulares suelen invertir 380 euros de media, según la Encuesta sobre Gasto de los Hogares en Educación del INE.
Hoy en día conviven tanto las clases particulares en academia, como a domicilio y online. Son tres formas de recibir apoyo escolar, cada una con sus características. Las clases en academia suelen tener un precio moderado pero se realiza el aprendizaje en aulas con grupos de cinco a diez alumnos, por norma general, por lo que el profesor ha de adaptar el ritmo de aprendizaje al nivel del grupo. Con respecto a las clases a domicilio, el alumno recibe una atención totalmente individualizada, pero el coste suele ser mayor por la dedicación plena del profesor y desplazamiento. Por lo que respecta a las clases particulares online, son de reciente creación y aún hay cierta desconfianza al no tener contacto directo con el docente, sino sólo virtual, aunque también es cierto que mueven precios muy competitivos. Es cuestión de reflexionar y elegir la opción que mejor se adapte a nuestras necesidades.

